1. Somos huéspedes. Tenga la actitud de ser huésped en su país. Los huéspedes son reservados, agradecidos y discretos. Los huéspedes dependen de sus anfitriones en muchas cosas. Los huéspedes honran, no denigran, a sus anfitriones. Muy a menudo ha habido misioneros que han actuado como si fuesen maestros de escuela teniendo a los nacionales como hijos
  2. Respeto. El amor no es suficiente, debemos aprender a respetarlos. No es difícil respetarlos si buscamos muchos buenos puntos de ellos. Usualmente ellos tienen altos estándares de moralidad y estándares sociales. Son corteses, respetan a sus ancianos, valoran la familia y son leales a su comunidad. Su resistencia, hospitalidad y amistad pone en vergüenza a los norteamericanos. Tienen altas aspiraciones para su futuro al igual que nosotros. Otra forma de desarrollar respeto por ellos es ponernos en su lugar. ¿Por qué hacen las cosas que ellos hacen? ¿Podríamos hacer mejor las cosas? No a menudo. ¿Por qué los nacionales reaccionan de la forma en que lo hacen? ¿Puede imaginar lo que podría significar la pérdida de un búfalo o cabra para un granjero muy pobre?
  3. Edifique confianza. ¿Está lo que estoy haciendo, pensando o diciendo edificando o minando la confianza? Aprenda a aceptar a otros. No se necesita mucho tiempo para que los nacionales comiencen a darse cuenta de que no son bienvenidos en la casa de misionero. Sólo recuerde que no son inferiores o menos válidos—sólo diferentes. “No es difícil que otros disciernan si los misioneros los aceptan como personas o no. Sus actitudes y acciones pronto son reveladas.”
  4. La empatía es una actitud crucial que le permitirá al misionero entrar en las vidas y sentimientos de las personas como iguales y amigos.
    1. La única forma de lograr este amor y respeto es orar por ello. No es algo que puedo hacer sino es lo que Él hace en mí. Necesito que el Espíritu Santo ame a través de mí.
    2. Tenga cuidado de no tener la actitud de paternalismo y superioridad.
      1. Es una manifestación de soberbia.
      2. Rebaja a la persona ante a quien se dirige.
      3. Evita que la persona se desarrolle.
      4. Debemos recordar que somos siervos indignos y que todo lo que tenemos es de Dios. Sólo somos mendigos mostrándoles a otros mendigos donde encontrar pan, luego el asunto del paternalismo va a desaparecer.
      5. Lo que tiene que recordar el misionero es que es un representante de Cristo, no un abogado de su cultura natal.
        1. “Es muy fácil que los misioneros occidentales adopten una actitud que comunique el sentimiento que la forma en que hacemos las cosas aquí en casa es la forma correcta y apropiada de hacerlo, cualquier cosa que sea.”
        2. El otro error es no ver nada malo en la cultura anfitriona y tratar a las personas como niños consentidos. Debemos hablar la verdad en amor. Necesitamos mostrarles un respecto natural basándonos en el entendimiento mutuo. Nada de consentimientos, nada de condescendencia, los nacionales son nuestros iguales, sólo trátelos naturalmente.
  5. Algunas obligaciones y prohibiciones.
    1. No trate a la iglesia de ellos de una forma diferente a como lo haría con una iglesia en los Estados Unidos. La iglesia de ellos es tan buena y muchas veces más espiritual que una iglesia de los Estados Unidos.
    2. No trate a los pastores nacionales de manera diferente a como lo haría con un pastor en los Estados Unidos.
    3. No coma o beba en frente de ellos sin ofrecerles algo.
    4. No compre comida o golosinas para sus hijos en o durante el servicio de la iglesia sin ofrecerle algo a todos. Sería mejor si pudiesen comer antes de irse y luego tan pronto lleguen a casa. Muchas veces, debido a que hay una pequeña tienda muy cerca de la iglesia, los misioneros van directo a la tienda y se les ve comiendo y bebiendo, pero los nacionales no tienen dinero para comer o beber. Tenga cuidado de no llevar comida al servicio como si estuviese yendo al circo. Es entendible que un bebé necesite algo de comida. Haga que no sea tan notorio y quizás incluso podría ofrecerles algo a los otros bebés de la iglesia si le ven sacando la comida. ¿Sabe lo que es ser pobre y ver a alguien tomar una Coca Cola? Esa bebida gaseosa que es muy barata para usted a menudo es muy cara para los nacionales de la iglesia. Para cuando tienen 3 o 4 años se debería romper el hábito de comer en la iglesia. Si no es toda la familia, todos los niños, van a querer comer algo en la iglesia. No puede hacer que la iglesia se convierta en un día de campo.
    5. No critique constantemente al país de ellos, tampoco hable de su país y todo lo que extraña, la forma en que es mejor, etc.
    6. Tenga cuidado, su trabajadora del hogar es su altavoz para el mundo que está fuera de su hogar. ¿Se comporta de una forma dentro de su hogar y de otra afuera? ¿Lleva una doble vida?
    7. Desarrolle un gusto por sus comidas. Coma con ellos. No quite su olfato de su comida.
  6. Comience su ministerio incluso antes de dejar la escuela del idioma. Tendrá que terminar la escuela del idioma antes de que comience su ministerio a tiempo completo, pero eso no significa que no puede y no debería estar involucrado en el ministerio de su “nueva” iglesia con su nueva gente.
    1. Haga que se sientan bienvenidos en su casa. No edifique una pequeña Norteamérica en su hogar. Traiga cosas de casa. Haga que sea su casa pero debería llegar a ser una persona bicultural y así su hogar será una mezcla de ambas culturas que constituyan su nueva vida.
    2. Muchos misioneros sienten que su hogar es el único lugar al cual pueden retirarse y por consiguiente no permitirán que el país extranjero entre en su hogar. Simplemente no va a alcanzar a la gente si esa es su actitud. Con seguridad su hogar es su castillo pero como reaccionaría ante un pastor que se muda a su área pero que no deja de hablar del lugar del cual vino, que no le permite entrar en su hogar porque piensa que podría robarle o ensuciar sus cosas.
    3. ¿Cómo se sentiría al pensar que él sintió que era superior a usted?
    4. Imagine la fata de privacidad que tuvo Jesús. Él vivió con ellos. Viajó con ellos. Durmió, comió y viajó con ellos. Uno de ellos recostó su cabeza en el pecho de Jesús. Pero luego vino a buscarnos y salvarnos.
  7. No salga de la iglesia o no se quede fuera de las instalaciones de la iglesia.
    1. Involúcrese con la gente en el servicio. No actúe de manera desinteresada incluso durante la escuela del idioma. Trate de capturar una palabra nueva en cada servicio. Trate de imaginar a dónde está yendo el pastor con el mensaje a partir del pasaje que está usando.
    2. Vea las cosas que hacen. No son extraños o nuevos–usted lo es.
  8. Trabaje en el idioma. Es un insulto para la gente si no piensa que son lo suficientemente importantes para estar constantemente trabajando en el idioma. Permita que lo corrijan. Pídales que lo hagan y agradézcales efusivamente cuando lo hagan.
  9. No pase tiempo excesivo con la familia a causa de los temores de estar viviendo en su nuevo país. En otras palabras, debería pasar tiempo con su familia y debería amarlos, pero no deberían ser una excusa para no pasar tiempo con la gente, la iglesia, etc.
    1. No contrate a un nacional para que haga su trabajo para que luego se lleve el crédito por lo que hace. Él pronto se dará cuenta y en verdad herirá su relación con la gente. Los pastores nacionales se han quejado que muchas veces los misioneros ricos pueden contratar obreros y luego se llevan todo el crédito en sus exposiciones.
    2. Haga que la gente sean sus amigos. Sus mejores amigos ahora serán los que viven y trabajan con usted.
    3. No viva en los Estados Unidos y simplemente trabaje períodos de cuatro años en el campo.
      1. Debería determinarse vivir en su país y visitar los Estados Unidos.
      2. El hogar es su nuevo país. Si se muda a pastorear en otra área, todavía no vivirá en Atlanta, ni siquiera en su corazón. Su nueva ciudad se convierte en su hogar.
    4. Esté listo para predicar sin importarle el costo. No invente excusas, sólo predique. La práctica lo hará mucho mejor. Incluso si es un misionero que necesita ayuda, los nacionales no entenderán por qué no quiere predicar, testificar, etc. Usted puede pensar que no es lo suficientemente bueno pero le prometo que ellos querrán que lo intente.
    5. No se esconda en su casa ni edifique su propio mundo o isla en su nuevo país. Salga con los nacionales. Hágalos entrar.
  10. Permita que sus hijos jueguen con los niños nacionales. No sea paranoico con respecto a su nuevo país. Sus hijos no van a ser felices si no pueden tener buenos amigos. Haga que los visiten por la noche y viceversa.
    1. No tome fotos de la obra de otros como si fuesen suyas.
    2. Incluso en la escuela del idioma necesita mezclarse con los nacionales y desarrollar amistades con ellos.
    3. No espere hasta saber el idioma a la perfección para que pueda predicar o enseñar. Sólo esté dispuesto a permitir que le corrijan. Asegúrese de pedirles que lo corrijan y agradézcales diciéndoles lo mucho que necesita de su ayuda.
    4. Enséñeles a hacer todo lo que cualquier buen cristiano debería hacer en los Estados Unidos. No los considere como niños que no pueden. No piense que ellos son menos que usted. Enséñeles a diezmar, dar a misiones, estar separados, ganar almas, andar con Dios y todo lo que cualquier buen cristiano haría. Reprodúzcase.
  11. No sea el culpable de hacerlo todo solo. Muchas veces el misionero no confía en la gente y por esa razón no prepara el liderazgo en la iglesia local. Cuando deje la misión la iglesia no podrá pararse.
    1. Adáptese a la cultura de ellos. Aprenda a pensar como ellos. Levántese como ellos lo hacen. Salude a las personas como ellos. Necesita sentirse cómodo con la gente. Habrá cosas que necesite cambiar en su cultura pues está mal pero aparte de eso sea uno de ellos. ¿Cómo se siente con respecto a los extranjeros en los Estados Unidos que quieren mantener su propio idioma, etc.?
    2. Aprenda a amar al país y a la gente.
  12. “Aprender un idioma extranjero no es simplemente gramática y estudio, mayormente es amar a la gente, preocuparse por sus almas, es un deseo de aprender su idioma para testificarles y es la persistencia lo que hace que lo haga aunque no tenga ganas. La forma de aprender el idioma es amar y pasar la mayor parte de su tiempo con la gente en lugar de permanecer encerrado en el hogar.”
  13. No tenga una mala actitud con respecto a los centros de salud en su nuevo país. Tenga cuidado de no prestar atención a todo lo que escucha. Muchos misioneros que sufren del choque cultural, y que no quieren admitirlo, le dirán que no hay buenos doctores, hospitales, mecánicos o casi nada bueno en el país. La gente me pregunta todo el tiempo si uno puede tener un bebé con “seguridad” en Arequipa. Mi respuesta es que aproximadamente nacen 80 al día. Lo han estado haciendo por mucho tiempo. Con seguridad se puede. Si tiene una enfermedad muy riesgosa o algo nuevo, cáncer, etc., entonces necesita ir a los Estados Unidos, pero en las cosas pequeñas como fracturas de huesos, gripe, sarampión u otras enfermedades entonces puede conseguir una atención buena y competente en Arequipa. La actitud del norteamericano arrogante algunas veces dice que nadie más puede hacerlo sino nosotros, pero con seguridad eso no es verdad ni tampoco es la forma de ganar a los nacionales en su país.
  14. Quejas reales de un peruano descontento. Las siguientes declaraciones no necesariamente son verdaderas. El pastor que escribió esto sólo quería causar problemas y no era un buen cristiano, sin embargo creo que podemos ver unas cuantas cosas con las cuales tener cuidado en nuestros propios ministerios.
    1. Nunca vi a los misioneros repartiendo folletos, visitando obras misioneras, etc.
    2. Escuché a los misioneros predicar mensajes acalorados.
    3. Vi una falta de evangelismo y discipulado que sea hecho por el misionero.
    4. Los misioneros cuentan chismes de sus obreros.
    5. Hubieron tendencias racistas. Esto debido a que el misionero no cree en el matrimonio interracial. Yo sí creo que deberíamos aprender mejor cómo tratar con este problema. No tenemos que cambiar nuestra opinión pero el tacto e ideas pensadas cuidadosamente pueden ayudar a evitar un problema muy grande
    6. No explican el diezmo a la gente. En otras palabras, los misioneros quieren que la gente diezme pero no lo practican. La razón es que muchas veces lo mandan a su iglesia madre pero la gente no lo entiende. Necesitamos decirles cómo estamos participando en la obra de Dios de manera económica en nuestra área. Ellos no harán lo que enseñe sino lo que haga. Otro problema es que los misioneros son famosos por pagar todas las cuentas y nunca enseñarle a la gente a diezmar y llevar su propia responsabilidad. En Perú muchos pastores van a decir que no quieren pastorear una iglesia en la que ha estado un misionero porque éste no les ha enseñado a la gente a diezmar, cuidar de su pastor, dar a misiones, etc.
    7. Si Dios realmente está con el misionero entonces por qué no hay éxito en su obra.
  15. Consejo de un latino. A continuación presentamos el consejo de Emilio A. Núñez C. y un grupo de ex estudiantes del Seminario Teológico Centroamericano en Guatemala. No necesariamente estoy de acuerdo con todo pero puesto que fueron mencionados por nacionales creo que merecen una cuidadosa consideración.

SUGERENCIAS PARA NUEVOS MISIONEROS Y SU ADAPTACIÓN A LATINOAMÉRICA

  1. Quite de su cabeza las grandes ideas norteamericanas sobre cómo se deberían hacer las cosas aquí.
  2. No piense que ha venido a trabajar con gente incivilizada.
  3. No enseñe mucha teoría, sino ponga en práctica la enseñanza en su vida. Muéstrenos cómo funciona en la vida real mientras modela la verdad.
  4. Lea acerca Latinoamérica y mi país. Descubra quiénes son nuestros mejores escritores.
  5. Tenga más contacto con la gente, no sólo en las iglesias sino en su vida social.
  6. Viva en un nivel adecuado, ni muy alto por encima de nosotros ni muy por debajo de nosotros. Adapte su estilo de vida a la gente con quien trabaja.
  7. No hable en inglés cuando haya gente presente que no entiende. No es cortés de su parte, y tendemos a sospechar que está hablando de nosotros.
  8. No imponga sus costumbres norteamericanas en nosotros ni nos menosprecie. No trate de hacernos pequeños norteamericanos.
  9. Haga algo para satisfacer las necesidades sociales de nuestra gente, sea en el analfabetismo, ayuda, o proyectos de desarrollo.
  10. No sienta que es superior a mí. Podemos sentir la soberbia incluso cuando es en pequeñas cantidades. Usted vino a servir con humildad, y es mejor que no compare las culturas tratando de probar que la suya es mejor.
  11. Muéstrele amor a la gente tal como lo hace en su país, y luego aprenda cómo lo hacemos aquí.
  12. Aprenda bien nuestro idioma: nuestros dichos y refranes, nuestra jerga juvenil (si es apropiada), nuestro subjuntivo, nuestros acentos regionales y nacionales.
  13. Trate de hablar nuestro idioma tan bien para que hable sin nada de acento extranjero.
  14. Lea sobre nuestros héroes continentales y nacionales: Bolívar, Miranda, Juárez, San Martín y otros.
  15. Esté dispuesto a escuchar nuestras sugerencias. Eso puede herir, pero queremos ayudar. Tiene que aceptarlas con humildad. Aprenda el significado de Proverbios 27:6 Fieles son las heridas del que ama; Pero importunos los besos del que aborrece. 17 Hierro con hierro se aguza; Y así el hombre aguza el rostro de su amigo.
  16. Observe la forma en que nos habla. Somos muy sensibles al tono de voz y la elección de las palabras. Somos personas susceptibles.
  17. Sea más diplomático en sus relaciones con nosotros. No nos salude como ustedes, los gringos, se saludan. Usted parece muy frío y distante. Pregunte sobre nuestras familias y vidas personales.
  18. Aprenda a tocarnos apropiadamente. Ustedes parecen muy fríos en las relaciones humanas. No hay nada como un gran abrazo.
  19. Véase como co-igual de nosotros, ni más alto ni más bajo.
  20. Desarrolle amigos serios e íntimos de entre nosotros, personas con las que puede ser transparente y vulnerable. Esto va a requerir tiempo y es costoso. Pero puede preguntarles sobre cosas íntimas, sobre ideas y otros temas. Este paso es riesgoso, porque mientras más se acerque a nosotros podría hacer que sus colegas misioneros se sientan más infelices.
  21. Ame sin hablar de ello. Sólo muéstrelo.
  22. Muestre que espera mucho de nosotros con amor sin dar la impresión de ser un jefe paternalista.
  23. Haga discípulos entre nosotros dejando un legado humano y reproducible cuando se vaya.
  24. Coma y haga que le guste nuestra comida, no sólo Pizza Hut y McDonald’s. A nosotros también nos gusta saber lo que come en casa como familia.
  25. Aprenda a vestirse como latino, usando nuestros estilos y tejidos.
  26. Sea más flexible en términos de tiempo. ¡Reduzca la velocidad! ¿Por qué siempre está apurado viendo el reloj? En la vida hay más que el tiempo.
  27. Aprenda y aprecie nuestra música e instrumentos, tanto la tradicional como la clásica.
  28. Deje de lado las libras y millas, y aprenda a dar los pesos y distancias en kilos y kilómetros.
  29. Luche honestamente con nuestras luchas: sociales, históricas, culturales, la iglesia y la vida cristiana. No simplemente nos dé respuestas capitalistas, y no reduzca los problemas societales a soluciones espirituales simplistas.
  30. Aprenda a leer la Biblia desde nuestra perspectiva y cultura. Tendrá que trabajar en ello pero vale la pena. Note cuánto de la Biblia fue escrito a personas que vivieron en violencia, injusticia e incertidumbre política.
  31. Recuerde que pensamos de manera diferente a la suya, y nuestra solución de problemas es diferente a la suya. Aprenda cómo lo hacemos.
  32. Venga y quédese con nosotros un largo tiempo. Los períodos cortos son cortos circuitos muchas veces.
  33. Al mismo tiempo, sea valiente para examinar si debería quedarse o no en Latinoamérica como misionero. Quizás algunos de ustedes deberían regresar a casa particularmente si no puede acomodarse aquí o no sabe por qué vino, o tiene problemas familiares serios o no puede trabajar con nosotros.
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